lunes, 24 de mayo de 2010

Borja Milans del Bosh: "La humildad de sentirse imperfecto y querer seguir aprendiendo".

Habíamos quedado para realizar la entrevista en la terraza del Hotel Urban, sitio donde puede verse Madrid desde otra perspectiva, desde lo alto, desde donde se puede observar cada peculiaridad de los edificios colindantes, “cada uno es único y por tanto irrepetible”. Hacía buena tarde, y desde allí podía respirarse tranquilidad, y ver el atardecer. Parecía que la tranquilidad que desprendía la terraza del hotel Urban, se mimetizaba con la que transmitía Borja Milans del Bosch, que pese a desprender una gran energía positiva, y fuerza, me hacía sentir serenidad y bienestar. En esta imagen, Borja Milans del Bosch, mira como siempre hacia delante, y al horizonte sabiendo que todo aquello en lo que cree, con esfuerzo y positivismo, puede alcanzarlo.

Borja Milans del Bosch, además de ser socio fundador de la empresa Coaching360, es Presidente de Coaching Sin Fronteras, Asociación en la cual, tanto él como otros voluntarios expertos y profesionales del coaching, trabajan de forma alturista para ayudar a los más desfavorecidos.

COMIENZA LA ENTREVISTA




Borja Milans del Bosch:

"La humildad de sentirse imperfecto y querer seguir aprendiendo".

Borja Milans del Bosch, tiene su propia empresa de coaching Coaching360, es presidente de Coaching sin Fronteras. Es Licenciado en Marketing y Gestión Empresarial por Crandon College (Madrid); Bachelor of Science in Business Administration (Major in Marketing) por la City University, Seattle (Washington St.), pero…¿Podría contarme que hay detrás de sus cargos y de su formación? ¿Algo sobre Borja como persona? ¿Sobre sus orígenes?

Nací en Madrid en el seno de una familia de clase media. Creo que mis padres me dieron la mejor educación que me pudieron facilitar. Borja es una persona sensible, a la que le afectan las cosas, que ha aprendido a gestionar las emociones para que le afecten menos. Pero Borja es una persona que se siente bien cuando funciona desde los valores, desde la rectitud, cuando hace las cosas que en conciencia le dejan bienestar. No busco tanto el placer, como el bienestar, el placer es más inmediato, y te deja vacío, y el bienestar, me llena, me hace sentir bien y a gusto.

¿Cómo entró dentro del mundo del COACHING? ¿Por qué?

La verdad es que entré dentro del mundo del coaching de rebote. Llevaba trabajando en el ámbito del marketing, eventos, publicidad, comunicación dieciséis años. Salí de una compañía, y entré en otra empresa para llevar todo el área del marketing. En esta, tuve la gran suerte o desgracia de poder desarrollar un trabajo muy potente en seis meses, y entiendo, y así me fue reconocido a la larga, que la persona que era mi jefe en su momento, se sintió amenazada. Y por ello, me encontré por sorpresa en la calle; esta situación me descolocó del todo. No obstante siempre, paralelamente a mis trabajos, tuve una empresa cuyos servicios eran potenciar el trabajo en equipo, liderazgo, motivación, y eventos para grandes compañías. Entre semana los que la formábamos, trabajábamos en nuestros trabajos habituales, y los fines de semana nos íbamos a los Pirineos, donde desarrollábamos estos proyectos. Volvía los domingos por la noche cansado, y al día siguiente trabajaba, pero pese a llegar rendido, llegaba con la mente como una moto. "Ya entonces estaba realizando temas de coaching sin saberlo".

La verdad es que cuando me echaron de esta empresa, y me encontré con el despido, estaba roto, desorientado, hundido, triste, sin ganas, sin rumbo, me costaba creer en mi mismo. Y hubo una persona que con siete palabras cambió mi vida: Julia, una consultora que es quien me llevó en este proceso de outplacement, me dijo: ¿por qué no te dedicas al coaching? Lo pensé y reflexioné y aquí estoy: feliz. Creo que es lo mejor que he hecho en mi vida

Coaching sin fronteras…Es una asociación sin ánimo de lucro que nace con el espíritu de contribuir de forma generosa y solidaria a desarrollar el potencial, autoconocimiento y crecimiento de las personas, en cualquiera de las esferas de su vida a través de procesos de coaching ¿puede hablarnos algo más sobre la labor que realizan?

Coaching sin Fronteras, nace con un objetivo de proporcionar servicios de coaching a ONGs, fundaciones, asociaciones y a personas en los programas desarrollados por estas fundaciones y asociaciones. También su misión, es ayudar a personas que están en exclusión social o profesional. Pueden ser ex prostitutas, mujeres maltratadas, ex drogadictos, ex reclusos, enfermos de sida. Todas aquellas personas que están desestructuradas, o que están metidas en unas circunstancias mentales de presión tremendamente fuertes y bloqueos mentales muy potentes. Cuando los voluntarios de Coaching sin Fronteras logramos ayudarles a que se desbloqueen: logramos que vuelvan a funcionar. Nuestra misión es darles la caña para que puedan pescar y no darles el pescado, y cuando descubren que tienen recursos es impresionante.

Trabajan con Caritas, Save The Children, Fundación Síndrome de Down…, con el centro de menores –Centro de menores las palmeras- también con Fundación Íntegra, acompañando a personas en riesgo de exclusión social y/o laboral… ¿Cómo coach? ¿Qué se lleva a casa cada día? Aunque imagino que usted como presidente no ejercerá tan directamente como los voluntarios pero ¿qué le aporta saber que está presidiendo una asociación que tiene esta gran misión?

Una de las cosas que más me llevo cuando estoy con ellos, es poder desarrollar la capacidad de aceptar a las personas, dado que por el mundo en el que vivimos es como si estuviésemos en una burbuja. Cuando estás con ellos, te das cuenta de que hay seres humanos que valen mucho más que nosotros, que tienen mucha más energía y disposición para salir adelante. Me enseñan a aceptar mi situación: y lejos de quejarme, me ayudan a esforzarme. Me enseñan a ser más humilde y bajarme los egos, me enseñan lecciones de vida. Hace poco, por ejemplo, fui a ayudar a un ex recluso. Cuando estaba con él le dije: “cree en ti eres único e irrepetible y eso te hace excepcional acuérdate de esto siempre”. Él tras mis palabras, abrió su carpeta y sacó unos folios con un texto que decía “soy especial”. Eso es lo que me llevo a casa, haber ido a ver a un ex recluso, que confía en sí mismo, y me da un texto para decirme que crea yo también en mi mismo, porque la labor que hago merece la pena. También tras una sesión de coaching, lo que me llevo es ese gracias que me dan: “gracias por lo que estáis haciendo, sois un verdadero pulmón para los que estamos necesitados”. Me llevo el sentirme más humano y cercano; me siento, gracias a ellos, más alejado de lo material, de las etiquetas, de los estereotipos, de las marcas, y las banalidades que cuando hay que prescindir de ellas, es cuando nos damos cuenta de que somos personas.

Hace poco tuvo la oportunidad de estar con Nando Parrado, uno de los supervivientes del Avión que se estrelló en 1972 ¿Qué le reportó esa experiencia?

Estar con Nando Parrado ha sido una experiencia que me ha aportado sobre todo reflexión ante la vida. Es decir, que “la disposición mental del ser humano es la que le saca de las situaciones difíciles”. Nos contaba cuando volvíamos de Zaragoza con él, que a 4000 metros de altitud, sin ropa de invierno, a 30 grados bajo cero por la noche, 72 días, alimentándose de sus compañeros muertos, la única manera de sobrevivir, era decirse: “salimos de aquí, podemos salir adelante”, y su supervivencia durante 72 días, fue gracias a esto, a base de decirse, “yo puedo, soy capaz, tengo recursos, me reencajo en la situación y desde donde estoy lucho”. Su experiencia, demuestra que el ser humano tiene una capacidad brutal para luchar contra la adversidad, demuestra que el ser humano es más que capaz de aprender de estas circunstancias para salir adelante. Cuando tomamos conciencia, de la capacidad que tenemos como personas, de adaptarnos, luchar y salir adelante, realmente conseguimos lo que nos proponemos. La potencia que hay en la mente del ser humano es increíble. Dentro de Coaching sin fronteras , esta potencia o capacidad es la que intentamos que les salga a los más desfavorecidos para que sigan adelante.
Hace poco estuve hablando con un psicólogo y me comentaba que solo pueden ejercer de coachs aquellos que estén regularizados por la ASESCO o la ICF. ¿Los coachs voluntarios que trabajan de manera alturista en Coaching sin fronteras poseen certificado?.Esta persona me comentaba que un coach, si no sabe tratar correctamente a alguien puede tocar un trastorno latente, poniendo en peligro su estabilidad… Que por ello, están estas asociaciones, que son las que se encargan de regularizar y certificar que una persona que ejerce el coaching es apta para ejercer de coach.

Todos los voluntarios de Coaching sin fronteras están formados; de hecho son profesionales en otras empresas que trabajan como coaches. Tienen su currículo. Nosotros no solo valoramos su currículo, sino que valoramos si están óptimamente formados desde unos estándares de calidad. Ellos tienen el certificado por la AECOP (Asociación Española de Coaching y Consultoría de Procesos), y también por ASESCO. Es más, nosotros tratamos de tener especial cuidado, en ver qué coach asignamos a determinada persona. No siempre vale cualquier coach para cualquier persona. El coaching y la psicología son complementarios. Te lo explico con un símil sencillo, pero bastante entendible.

De igual modo, al igual que la psicología acude al pasado para arreglar el presente, en el coaching se trabaja desde el presente con un poco de contexto hacia el futuro, y hacia donde quiere llegar la persona. Si hablamos en terminología de coches, el psicólogo es quien hace de mecánico, y el coach es el que se encarga de la chapa y pintura para que entre en carrera el coche, corra y gane la carrera. Incluso te doy otro ejemplo, nunca le damos a la persona la solución, el coach pone luz para que la persona tome sus decisiones. Si comparamos esta luz que da el coach, a la luz del casco de un minero, el minero es la persona, el minero sabe a qué profundidad de la mina va a bajar, es decir la persona sabe hasta que punto desde el nivel personal va a bajar, el minero escoge en qué galería de la mina quiere meterse, es decir, la persona decide en qué ámbito de su vida va a poner atención, si en el ámbito personal o profesional, vida social, familiar. El minero escoge la veta en la que pica, y la persona escoge ese objetivo que quiere alcanzar.

Como coaches vamos a estar poniéndoles luz a estas personas en las posibilidades de trabajo, pero el que va a picar, el que va a trabajar y a esforzar, es la persona. La persona es libre para hacer y deshacer lo que quiera. Un coach no juzga, no opina, no da la solución, no aconseja, lo que hace es plantearle preguntas a la persona que le lleven a reflexionar, es un como el método socrático: lejos de darle la respuesta al pupilo, Sócrates hacía preguntas al pupilo para que el pupilo encontrase la respuesta. También quiero destacar, que cuando hacemos coaching dentro de un despacho o de una oficina, porque todos los coaches voluntarios viven del coaching en otras empresas, estos trabajan dentro de una franja pequeña. La misma base de educación, más o menos las mismas licenciaturas, más o menos mismos masters, más o menos mismo entorno social, más o menos mismo entorno económico, puede haber pequeñas oscilaciones, pero dentro de ese ámbito los coaches se manejan bien.
Pero cuando estos coaches, trabajan como voluntarios en Coaching sin Fronteras , tienen que salirse de ese ámbito: entrar a trabajar en centros de menores, con ex prostitutas, ex reclusos, ex drogadictos, tienen que adaptar toda su metodología a un nivel cultural, educacional, y social distinto, y las competencias del coach se ponen al límite y la capacidad que desarrollan como profesionales es impresionante, y estas experiencias con estas personas, las aprovechan y les cualifica mucho más cuando están trabajando con personas en los despachos, y eso es algo que a la gente se les olvida.
Podría dar un consejo a las personas que siguen este blog para que alcancen la felicidad ¿existe la felicidad plena?

La máxima aspiración de cualquier persona es alcanzar la felicidad. Pues bien, si queremos alcanzarla a través de cosas externas a nosotros, es algo bien complicado dado que siempre nos faltará algo externo: un traje, un coche, unas vacaciones, un viaje, una casa en el campo... Si la buscamos en el interior, no nos va a faltar. La encontramos cuando a nivel interno comenzamos a conocernos, entramos en un bienestar interior, comenzamos a saber qué es lo que nos llena. Un muy buen amigo mío, Fernando Noailles, el hombre que susurra a los caballos, me enseñó una cosa que es muy potente: “cuando logramos alinear lo que pensamos, con lo que decimos, sentimos y hacemos tenemos paz interior. Y en la paz interior está la felicidad”. Es decir, que si todo esto está alineado, mi ámbito interno está en equilibrio con mi ámbito externo. En la coherencia es donde se encuentra la tranquilidad, y en esa tranquilidad tengo la felicidad: no me hace falta ser feliz con lo que tengo, sino con lo que sé que soy como ser humano y persona, mis cualidades y valores, y aquellas cualidades positivas que tengo las potencio, y las que no, las mejoro, y he de aceptar que no son tan buenas, pero sin dejar de aceptarlas porque forman parte de mi.

¿Qué opina sobre la crisis económica? Aunque desde mi punto de vista si se ha agravado es porque no se han tomado las medidas necesarias u oportunas a tiempo ¿no considera que ha habido una crisis de valores en la sociedad que ha derivado en crisis económica?

Para mí la situación que vivimos hoy por hoy, es una situación privilegiada para aprender de nosotros mismos. Es decir, cuando nos demos cuenta de que, cuando podíamos vivir con cuatro camisas, podemos vivir con dos, cuando nos demos cuenta de que cuando podíamos vivir con dos coches, podemos vivir con uno, cuando nos demos cuenta de que cuando vivíamos con 30 días de vacaciones, podemos vivir con 10, y que por vivir con la mitad, podemos ser igual de felices porque hemos tenido la capacidad de adaptarnos, es cuando descubriremos que lo de fuera no me da la felicidad. Lo que nos da la felicidad es saber adaptarnos a las circunstancias. Es preciso encontrar dentro de nosotros, aquello que por fuera nos resulta difícil de encontrar porque nos va y viene, es cuando se encuentra la felicidad. Para mi la situación que se está viviendo en España es perfecta para recuperar valores. De hecho, hoy lo que cada vez escucho más a mi alrededor es “dime en qué puedo ayudarte, porque seguro que tu me puedes ayudar en algo”, aquí es donde se empieza a recuperar la valía del ser humano. Nosotros podemos estar viviendo una situación económica muy compleja desde hace dos años, pero dentro de Coaching sin Fronteras , las personas con las que estamos haciendo altruistamente coaching, llevan con esta situación toda la vida: no tenemos derecho a quejarnos. Todo lo contrario, nos decimos: “qué privilegiados somos que a pesar de pasar de cuatro camisas a dos”. Podemos tener delante a personas que llevan veinte años en prisión, salen y consiguen un puesto de trabajo, y nos enseñan que se puede salir adelante, aún a pesar de haber estado veinte años en situación crítica, ¿y nosotros nos quejamos? Quizás si nos faltan valores... Pero lo que nos falta es la valentía de valorarnos por lo que somos, y no por lo que tenemos.

Desde este blog siempre intento dar ánimo a todos aquellos que quieren emprender cualquier proyecto. ¿Cuál es su consejo para que lleguen a conseguirlo?

Dos comentarios. Si creen en su idea, si creen en si mismos, en sus capacidades y posibilidades, adelante; que sean inasequibles al desaliento. Que cuando más difícil se les puedan poner las cosas, quizás es cuando más crean en su proyecto. Ahí es donde de verdad se ve quien tiene madera para aquello que tienen metido en el cuerpo. Como segundo comentario, les diría que fuesen generosos de persona. Que fuesen generosos de la persona. Ser generoso materialmente es muy fácil, me viene, lo compro, me va, tengo dinero...y ya está. Pero si dejo de tener, ¿cómo puedo ser generoso si no puedo dar? Cuando somos generosos de persona, lo que hacemos es dar de nosotros mismos. A mi me da igual si tengo o no algo material, me tengo a mi toda la vida, y de mi mismo, si voy a poder dar siempre todo aquello que esté dispuesto a compartir. Ahí es cuando nos hacemos grandes. Si estos emprendedores creen en lo que tienen entre manos, en su proyecto, y además lo hacen desde la generosidad interior que son capaces de crear como personas, acabarán generando riqueza, que es lo que le hace falta a todo el contexto que estamos viviendo.

¿Qué opina sobre el miedo? Paraliza muchísimo las decisiones de los seres humanos… ¿hay algún secreto o técnica que pueda evitar que ante algo que queremos lograr no nos paralice el miedo?

Los coaches de Coaching sin Fronteras , nos encontramos con personas con muchos miedos, con muchos bloqueos. Mi reflexión es la siguiente. Si yo tengo un miedo, o dos o tres o quince, primero tengo que identificarlos, reflexionar qué miedos tengo, cuáles son mis miedos. Una vez que se cuáles son mis miedos, lo que les preguntamos a estas personas con las que hacemos coaching desde dentro de los programas que realizamos en la Asociación es cómo serían ellas sin esos miedos. Y todos, cuando les realizamos esta pregunta, saben perfectamente cómo serían sin esos miedos. Por tanto, si sabes qué miedos son, y sabes cómo serías sin esos miedos, la tercera pregunta es: “qué te hace falta para superar ese miedo que te tiene bloqueado”; la respuesta, siempre la encuentran. En el caso de estas personas desfavorecidas, saben perfectamente los miedos que tienen, como serían sin esos miedos, y se plantean qué han de hacer para superarlos. Hay muchos tipos de miedos... Existen muchos tipos de miedos, pero para simplificar podríamos hacer dos grandes bloques: el miedo biológico y el cultural. El miedo biológico es el miedo de instinto, es decir, si te arrimas a un precipicio, y nunca has visto un precipicio, lo primero que te da es vértigo y te vas hacia atrás. Este es un miedo biológico y de supervivencia. Los miedos culturales, también son de supervivencia, pero son más miedos que hemos adquirido, porque nos han dicho que en esa situación hay que tener miedo, más que porque realmente lo tengamos. Cuando logramos desbloquear a estas personas, salen como cohetes. Esto es aplicable a todos los ámbitos, empresarios, emprendedores, amigos, y como no para los más desfavorecidos. El miedo también es la brecha que separa a la persona con sus habilidades y capacidades de aquello que tiene que conseguir. Si la brecha es muy grande, es que hay mucha diferencia para lo que se requiere logra, en relación con sus capacidades y preparación. Si acortamos esa brecha a partir de un proceso de coaching que descubre posibilidades, se reducen los miedos, y la persona se atreve a dar pasos. Es un trabajo muy bonito

¿Un coach necesita a otro coach?

Absolutamente. Somos seres humanos con corazón, sensibles, con capacidad de escucha, con vergüenzas, miedos, temores, complejos y con sentimientos de incapacidad; seres humanos que buscamos mejorar para estar bien con los demás, pero necesitamos que nos ayuden a mejorar. Un coach tiene que ser humilde, tiene que reconocer que es capaz de llegar hasta donde es capaz de llegar, y cuando ha llegado hasta allí, necesita ayuda para poder seguir, y necesita ayuda de compañeros, que le coacheen. Es necesario que un coach comparta con otros coaches lo que les pasó en x sesión con tal persona, cuando de repente se vio sin recursos para salir adelante. Es necesario y precisan ponerlo en común con el resto de compañeros para que puedan estar preparados y listos para la siguiente sesión. Por su puesto que necesitamos coaches: yo tengo el mío, y le tengo mucho aprecio, por cierto.

En Coaching sin Fronteras , uno de los procesos que llevamos a cabo, es que después de cada proyecto, nos reunimos todos los coaches que hemos participado en ese proyecto y ponemos en común vivencias y experiencias que hayan podido surgir en las sesiones de coaching. Con eso lo que creamos es un espacio de acogida entre nosotros; vemos cómo nos hemos visto, encontrado, desenvuelto, qué es lo que hemos echado en falta, qué hemos hecho bien, qué herramientas hemos utilizado y cuáles no. Todo esto lo hacemos para que nuestro trabajo se enriquezca y aumentemos nuestras capacidades. Para que podamos dar cada vez dar más y mejor nuestra ayuda a las personas a las que nos debemos. Es lo que te comentaba antes, no es lo mismo realizar coaching a personas que están en una situación marginal, que a una persona que está trabajando en una empresa. A estas personas les damos las herramientas para que sepan en qué pueden mejorar. En ocasiones los coaches de Coaching sin Fronteras estamos al límite, y cuando superamos ese listón, adquirimos competencias que nos sirven para estar más cualificados si cabe con las personas a las que realizamos coaching en el ámbito de empresa en nuestros trabajos. Esto es lo que les cuesta ver a las empresas. La adaptación de un coach voluntario de Coaching sin Fronteras es brutal, debemos cambiar nuestra manera de comunicarnos, incluso de vestir, despojarnos de toda clase de símbolos de estatus. Yo no le puedo hacer coaching a una persona ex reclusa con un reloj fantástico o una corbata maravillosa. He de ponerme al mismo plano que él. Porque los coaches no somos más que nadie, trabajamos al mismo nivel que la persona que tenemos enfrente y eso se les olvida a muchísimos coaches.

Yo hago mis sesiones en Coaching sin Fronteras, de manera alturista como cualquier otro voluntario. Cuando hago coaching escondo mi reloj, voy en vaqueros, mi camisa, y realizo el coaching en el sitio más escondido de un albergue donde hay una mesa sencilla con un cenicero que es una lata de coca-cola recortada. Sin embargo, al día siguiente puedo estar con un director general de una compañía encorbatado, y ahí es donde me doy cuenta de la cualidad humana que tengo, pero no es porque yo la tenga, sino porque he podido desarrollarla para dar servicio a todas las personas. Los coaches voluntarios que tenemos en esta asociación desarrollan esta capacidad al máximo y hay una parte que en las empresas les falta ver todavía.

Este es un valor añadido, que si que es verdad que no había tenido en cuenta… gracias a la labor que los coaches de Coaching sin fronteras realizan con personas desfavorecidas, el nivel de calidad de servicios de coaching que brindáis los coaches voluntarios en vuestra labor profesional en otras empresas, hace que suba el listón… ¿Las empresas son conscientes del nivel que tienen sus coaches por el mero hecho de ponerse al mismo nivel que las personas desfavorecidas a las que atendéis en la Asociación? ¿Son conscientes de que a través de la Responsabilidad Social Corporativa pueden apoyaros? Ustedes no paran de luchar para conseguir ayudas y poder seguir ayudando a los más desfavorecidos desde Coaching sin Fronteras

No. Pero creo que si las empresas apostaran por valorar esto, y respaldarnos en Coaching sin Fronteras, estas estarían cultivando el que todos los coaches que están en Coaching sin Fronteras, tengan una cualificación muy potente que a la larga va a redundar en su beneficio, en beneficio de esa empresa, y en beneficio de sus trabajadores. Pero esa es la parte que les falta ver. Estamos sufriendo, por lograr ayudas económicas que nos puedan mantener en Coaching sin Fronteras, pero no nos importa, porque creemos en nuestro proyecto. La frase que se suele decir es “A ver si la cosa cambia” cada vez la escucho más y más... y en este caso... nosotros formamos parte de la cosa, nosotros somos y estamos en la cosa. La cosa cambiará cuando se tomen decisiones más acorde con los valores, cuando se tome verdadera responsabilidad social. Es cuestión de que las compañías conozcan y crean en el proyecto que hacemos; sabemos que estamos haciendo un bien a la sociedad y cambiando “la cosa”, y gracias a que cambiamos la cosa, luego las empresas se llevan grandes beneficios con estos procesos de coaching, a lo mejor esta es una oportunidad buena de que lo conozcan.

PREGUNTA RESPUESTA


Persona que admira: A la persona que salió adelante a los Andes, creyendo que podía salir adelante porque creía que era capaz de salir adelante. Admiro a Nando Parado.

Un deseo: Que tomemos conciencia de que somos la cosa, y haciendo lo que hacemos, podemos cambiarla.

Un lugar donde relajarse: En mi propio bienestar y serenidad interior.

Virtud que ha de tener todo profesional: La humildad de sentirse imperfecto y querer seguir aprendiendo.

Algo que valora: La valentía de hablar con sinceridad, sin tapujos con las cartas boca arriba.

Algo que detesta: El negativismo y el victivismo.

QUE LE VIENE A LA CABEZA CUNDO MENCIONO...

Familia: El lugar en el que podemos encontrar valores, principios, capacidad de trabajo en equipo, grandes aprendizajes, grandes injusticias, grandes lecciones, gran espacio de aceptación y sobre todo mucho cariño. Porque el cariño, la aceptación y el afecto es lo que nos hace crecer seguros para enfrentarnos a los retos de la vida.

Terrorismo: Me produce tristeza pero a la vez me da mucha fuerza para seguir en el empeño de cambiar la cosa.

Implicación: Diría Involucración. Una cosa es implicarse, y otra involucrarse.

Solidaridad: Mucho de generosidad entendida como dar desinteresadamente, con muchísima limpieza e intención sin esperar NADA a cambio.

Emprendedor: Es vivir en el recreo, es decir, re-creo. Vuelvo a creer, en mis capacidades, en mis valores, en todo lo que me empuja y me da ilusión. Y porque creo en mi mismo, creo y genero nuevas ideas. Creo un proyecto, creo riqueza, y en el proyecto el emprendedor pone ilusión y por eso crece.

Mil gracias por tu tiempo Borja, os deseo lo mejor en vuestra gran labor. ¿Algo más que quieras decir?

Sí, que creo que es necesario que las empresas tomen conciencia de la labor que estamos realizando. Que estamos abiertos a que toda empresa que quiera apostar por Coaching sin Fronteras nos ayude para poder seguir ayudando a los más desfavorecidos de manera alturista. Como no, estaremos más que agredecidos.

Nuevamente gracias Borja, espero que las empresas valoren la labor que hacéis. Yo también estoy segura como vosotros, dado que creéis en vuestro proyecto de que seguiréis adelante.

8 comentarios:

  1. Me ha encantado Marti...Enhorabuena!

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  2. Me ha gustado mucho esta entrevista. Creo que deberían darse más ayudas a asociaciones como estas que ayudan a las personas desfavorecidas. Me gusta la filosofía que tiene Borja Milans del Bosch. Ójala muchos tuviesen esta filosofía o lo intentasen. El mundo cambiaría radicalmente. Un abrazo y felicidades por la entrevista y a Coaching sin Fronteras.
    David

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  3. Muy interesante la entrevista, y como siempre con mucho positivismo.
    Alfonso M.B.

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  4. Me ha encantado la entrevista. Creo que debemos colaborar con este tipo de iniciativas pues seguro nos ayudaran luego a dar mejores resultados en todos los ambitos.

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  5. Ufff... conocí a Borja trabajando. No sé si hablará de mi empresa (de la que dice que fue despedido), pero en todo caso, no es como lo cuenta. Se le despidió porque nadie sabía "qué hacía". Pero bueno, si para él en 6 meses revolucionó la empresa, la realidad es muy diferente a como la cuenta.

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    1. El coaching me recuerda a las echadoras de cartas o a David Carradine en la serie Kung Fu, viviendo de vender humo y sermonear a la gente. Si ademas vestimos bonito al muñeco y lo hacemos parecer serio, siempre habrá quien lo compre. Es parte inevitable de nuestra sociedad con sus redes sociales y su aburrimiento colectivo; su "yo soy mas y mejor persona que tú", el tener que crecer y competir obligadamente hasta el infinito, etc. Que el show continúe..

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  6. Great blog! Thank you for sharing..Looking forward to your new up coming posts..Keep it up..


    Business Coach atlanta georgia

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